Las
llamadas nuevas tecnologías, subvierten la lógica
de aproximación a lo real. Si bien la pantalla de una
computadora mide unos pocas pulgadas, la organización
del espacio rompe con la concepción euclidiana. De
la misma manera la organización temporal tampoco puede
reducirse a los tiempos cronológicos. La red modifica
los horarios de conexión de sus miembros, los tiempos
requeridos para abordar la computadora, el tiempo de lectura,
de reflexión. Es decir que ni el espacio ni el tiempo
en relación a lo virtual resultan equivalentes a lo
analógico. Incluso los lugares físicos (no virtuales)
se reorganizan, Marc Augé teoriza incluso los llamados
"no lugares".
En la red aparecen diferentes lógicas de espacio y
tiempo, por ejemplo en una esfera virtual emergen link, publicidades,
diversas ventanas, etc. Así se generan nuevas alternativas,
mails que se responden días después y chateos
al instante, link a diversos sitios que desaparecen o se modifican
a diario. Foros que se vuelven a estructurar según
quién se conecte.
La publicidad merece una reflexión particular: una
ventana (banner) muestra mensajes generados por otras personas,
en otros contextos. De esta manera pueden aparecer contradicciones
(por ejemplo se publicita comida chatarra en un sitio que
promueve la vida sana), pero se convierten en parte de la
reglas de juego. La riqueza de las nuevas tecnologías
se encuentra precisamente en el punto en que es posible romper
estructuras y generar otros espacios abiertos.
De no ser así se pregonaría una lógica
romántica pero acotada.
Mientras se aborda una temática aparecen otros mensajes,
al igual que al leer un periódico o ver televisión.
En algunos teóricos aparece la fantasía del
purismo o de la objetividad, como si alguien podría
no estar permanentemente influenciado por el contexto. La
reflexión no se agota en ese punto, pensemos la discusión
planteada entre "libros versus espacios virtuales".
O sino la oposición a los mensajes de texto porque
en teoría aplacarían la riqueza lingüística,
etc.
Por otro lado suponer una uni-direccionalidad de mensajes
es desconocer la lógica de atravesamiento de lo tecnológico.
No sirve de nada el reduccionismo de "causas" y
"efectos" unívocos. Sino que es necesario
pensar la complejidad de los temas abordados.
Vale la referencia a la conceptualización realizada
por Humberto Eco en cuanto a los llamados por él "Apocalípticos
e integrados". Los Apocalípticos según
el autor son aquellos que miran hacia el pasado y se aferran
a las viejas costumbres, teologías, métodos.
Ven en los medios masivos un signo de una caída irrecuperable,
los Integrados en contraste, tienen una reacción optimista.
La televisión, los periódicos, la radio, el
cine, Internet ponen hoy en día los bienes culturales
a disposición de todos, haciendo amable y liviana la
absorción de nociones y la recepción de información,
ampliando el campo cultura. Eco considera que el error de
los integrados es defender al extremo la cultura de masas
creyendo que la multiplicación de los productos culturales
es buena en sí misma, pero también a los apocalípticos
que confían que es posible proporcionar una cultura
que evite el condicionamiento, por ejemplo industrial o económico.
Cualquier espacio (un sitio de Internet por ejemplo) es un
lugar dinámico y no podría ni debería
aislarse. Por ejemplo la necesidad económica de cualquier
actividad, no puede soslayarse, ya que estas cuestiones sean
estas explicitas o no están presentes siempre.
Se trata de la dinámica social en permanente modificación
atravesada por lo "líquido" (Zygmunt Bauman).
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